“De Rozuelas” y “De Los Tres Escudos”; A la búsqueda del zorro


PicsArt_1430668822245En ésta ocasión queremos contaros, bajo nuestro punto de vista, como se desarrolla algo más detalladamente una jornada de caza en madriguera con esta gran raza de trabajo; el Deutscher Jagdterrier o Terrier alemán.

Para ello creemos que es adecuado explicar varios lances de caza que, si bien no se caracterizaron por el gran número de zorros abatidos, sí nos quedarán en el recuerdo por las apasionantes emociones y el magnífico trabajo de nuestros fieles compañeros, que se entregaron al máximo en su labor de enfrentarse al raposo e intentar desalojarlo.

A primerísima hora de la mañana, nos reunimos para desayunar en el bar del pueblo y nos dirigimos con los encargados de los cotos hacia unas madrigueras previamente localizadas.

Primera Madriguera

PicsArt_1430510813225En esta primera madriguera, muy somera y localizada en un pinar, decidimos soltar a “Grapa”, un Jagdterrier profundamente trabajado, que se ha visto en todo tipo de situaciones y respondiendo siempre con nota. Además de ser un probado reproductor, dando hijos muy duros y con mucha casta.
Llegado el momento, y suelto ya “Grapa”, lo podíamos seguir desde el exterior gracias a la poca profundidad del escondrijo, así también todo el desarrollo y la gran batalla que se estaba librando en su interior. Tras pasar casi 2 horas de espera, a que la madriguera sólo tenía una boca de entrada y de salida, y que el perro jamás dejaría salir al zorro, nos decidimos a excavar. Cuando dimos con él, encontramos a un “Grapa” completamente fatigado y con unas heridas que si bien no ponían en peligro su vida, sí conllevarían a una larga recuperación. El perro no pudo acceder al cuello del zorro, por lo que estaba agarrado al único punto que éste dejaba libre, la boca, y fue como, haciendo presa boca con boca, intentaba sacarlo a rastras. Pero más tarde nos percatamos que hubiese sido algo prácticamente imposible debido al tamaño del zorro, que sobrepasaba los ¡9’5 kilos! y poseía una cabeza de un tamaño descomunal. Hasta ahora, el zorro más grande al que hemos dado caza.

Segunda Madriguera

PicsArt_1430511014825Aquí le tocó el turno a “Irvin”, un perro joven que entonces estaba siendo probado al máximo para saber hasta donde era capaz de llegar. Ahora, con muchos dientes menos y muchas cicatrices más, y habiendo acabado con algunos zorros con su único esfuerzo y sin ninguna ayuda, sabemos que es un grandísimo perro de madriguera. Esperamos además que produzca pronto la misma calidad que lleva en sus propios genes.

Esta ocasión volvió a tocarnos una madriguera de un solo caño. Nada más soltarlo comenzamos a escuchar la pelea que dentro se estaba produciendo. Un gran choque que al poco tiempo creó el silencio. Temiendo por el perro, vimos como a los 20 minutos aproximadamente, éste sacaba algo arrastrándolo fuera de la madriguera. Era el gran zorro.
“Irvin” lo traía hasta la misma puerta de la madriguera, justo al llegar a la boca de la guarida, el zorro aprovecho la poca fuerza que le quedaba para soltarse del agarre del can y emprender una trepidante carrera que apenas duró unos segundos, pues ahí mismo aparecen las escopetas que lo abatieron de inmediato. Un grandísimo trabajo de “Irvin” sacando hasta la mismísima puerta de la madriguera a un zorro imponente.

Tercera Madriguera

PicsArt_1430511132535PicsArt_1430510893082En esta ocasión el refugio del raposo estaba en una gran cueva de piedra. Cueva ésta que además contaba con 6 o 7 salidas y de una extensión más que notable. Sabíamos que nos sería imposible excabar, llegado el momento, hasta poder llegar a l@s perr@s. Así que teníamos que pensarnos muy bien a que animales soltaríamos para que hicieran buen equipo y cumplieran con su tarea arriesgando al mínimo. Es ahí cuando nos decidímos soltando a “Luna”, una Teckel que cumple genial cazando en madriguera pero de una manera más “suave”, y a “Desty”, una Jagdterrier del afijo “Los Tres Escudos” muy experimentada, tenaz, con una morfología impecable y muy entregada en su cometido. Conocíamos de las habilidades de éstas dos perras para trabajar en equipo y confiábamos en que llegarían a “buen puerto”.Tras una árdua faena, así fue. La teckel salió primera de la guarida tras vueltas y vueltas persiguiendo al raposo dentro, y tras ella, salió el mismo zorro. Consiguieron la expulsión del zorro y éste fue rápidamente abatido.

Destacar el trabajo de “Luna”, pues era una de sus primeras madrigueras y realizó un gran trabajo, consiguiendo junto con “Desty”, un bonito lance.

Cuarta madriguera

PicsArt_1430511073368 Llegamos a un madriguera que en principio, no entrañaba mucha dificultad. Sabemos que no se debe subestimar a ningún contrincante ni a ninguna circunstancia, pero ésta vez nos decidímos por soltar a “Dana”, una perra que por desgracia ya esta retirada de la caza, pues con 4 años ya ha perdido los dientes, debido a los esfuerzos y al brío con que empuja y tira del zorro en las madrigueras.
Una gran perra con mucho nervio y muy dura, y como comprobaréis, una perra que se dejaría morir con tal de llegar al zorro. Tras soltarla, como es de rigor, esperamos fuera. No podíamos escuchar a la perra y no había signos perceptibles de lucha, ni siquiera de que estuviese cerca.
Tras más de 3 horas esperando y muy preocupados por la integridad de la perra, PicsArt_1430510643514hicimos uso de nuestro collar localizador GPS. Decidimos excavar para ver dónde estaba y nos llevamos una gran sorpresa. El localizador no daba señal por donde a simple vista estaba la madriguera y tuvimos que alejarnos aproximadamente 15 metros para poder ubicarla. Por si fuera poco el localizador marcaba ¡3 m de profundidad!.
Era un terreno durísimo de picar, nos resultaba imposible recuperar a la perra por nuestras propias manos y dadas las horas que eran, nos vimos obligados a llamar a una retroexcavadora.
Tras picar los 3 metros, llegamos a una “Dana” totalmente extenuada, y con el zorro metido en el último cubil, al que la perra no podía acceder,y a unos escasos 15 cm de él.
El zorro es sacado a lazo y posteriormente sacrificado.
Después examinamos la madriguera y pudimos comprobar que la perra una vez entrada en la boca, se arrastró unos 10 m por una grieta de roca por la que difícilmente cabría un conejo, para posteriormente abrirse camino otros 5 m a base de escarbar. Así, hasta llegar a la parte final y más profunda donde estaba el zorro, al cúal le fue imposible llegar.
El resultado fue un zorro muerto, una perra extenuada y una gran satisfacción por el trabajo realizado por todos.

PicsArt_1430510735478

Escrito por:

Juan Muela Contreras – Criador y cazador con afijo “De Rozuelas”.
Raúl Lorenzo Soto – Criador y cazador con afijo “De Los Tres Escudos”.
Con la ayuda de Aitor Sánchez-Maroto Lebrón y editado por Antonio Fernández.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s